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Portada  |  22 abril 2020

El bahiense que venció al Covid-19 y ayuda a recaudar fondos para hospitales públicos

Se trata del reconocido odontólogo y conferencista Matías Anghileri, quien junto a su hermano Leandro, contrajo coronavirus en uno de sus viajes al exterior. Ya recuperado, participará en un ciclo de conferencias virtuales denominado "1001 Tips Solidarios de Autoligado", a beneficio del Hospital Muñiz de Buenos Aires y el Penna de nuestra ciudad.

Matías Anghileri es un reconocido odontólogo bahiense, quien junto a su hermano Leandro se recuperó de coronavirus, tras regresar ambos de un viaje al exterior donde brindó conferencias de prensa en Moscú y Madrid. Desde hace unos días y como muestra de gratitud, el especialista se embarcó, junto a una empresa dedicada a la venta de insumos de ortodoncia, en una campaña a beneficio del Hospital Muñiz de Buenos Aires y el Hospital Penna de nuestra ciudad, centros médicos en los cuales los hermanos estuvieron alojados.

Para ese fin solidario, el próximo viernes 24 del corriente, a las 14 horas, Matías formará parte de un ciclo de webinars a través de la aplicación Zoom, en los que expondrá parte de su saber y trabajo ante conferencistas de todo el mundo. Todo lo recaudado en la clase virtual, cuyo requisito es el de abonar 1001 pesos o 11 dólares, será destinado a los nosocomios públicos mencionados.

Para aquellos que deseen inscribirse, Anghileri abrió la página www.ayudarescurar.com, en la que se ingresan y constan los datos de transferencias que van hacia la Fundación del Hospital Muñiz o la Cooperadora del Hospital Interzonal Dr. José Penna.

La iniciativa denominada "1001 Tips Solidarios del Autoligado" es en forma conjunta con la empresa Bite, con quien el profesional mantiene "un vínculo estrecho".

En dialogo con Bahia.telefe.com, Matías brindó detalles de esta obra y relató la experiencia del virus, en primera persona y en la de su hermano Leandro.

"Una vez que yo me recuperé y empecé a vivir una nueva rutina con mi familia, yo pensé que tenía que devolver un poco de todo lo que me dieron. Una buena posibilidad era, siendo yo conferencista nacional e internacional, por qué no hacer un webinar donde la gente pague una inscripción y en la cual esa plata vaya íntegramente a los dos hospitales", explicó.

Según Anghileri la convocatoria "fue un éxito", con inscriptos de numerosas latitudes. Estados Unidos, España, Portugal e Italia, entre otros países.

"Es muy emocionante ver que empiezan a llegar transferencias hechas por personas, por pacientes, conocidos o por otra gente que te dice 'Yo no soy doctor y a mí no me interesa tomar una clase de odontología, pero yo quiero donar, dar esta plata para el hospital porque yo quiero ayudar'. Se abrió un panorama que no esperaba y pensé en abrirlo para cualquiera que pueda ayudar, por eso nació la idea de la página web", argumentó.

Con relación a la particular suma de 1.001 pesos que deberán abonar los ingresantes al webinar, el bahiense respondió que sirve para que "los hospitales puedan saber quién o cuanta gente colaboró". Al mismo tiempo, aclaró que su fin es el de sólo ser "intermediario" con las instituciones médicas.

Claudio Occhi, encargado de la prensa y comunicacion institucional de la firma, también destacó a Telefe Noticias que el odontólogo es "un líder de opinión" en el rubro.

"Somos una pyme que importamos productos de ortodoncia y capacitamos a los doctores en diferentes técnicas. La situación de Matías nos hizo dar cuenta que lo que debíamos hacer, en este momento tan inesperado para el mundo entero, era estrechar más que nunca los vínculos profesionales y afectivos con nuestros clientes. Por eso decidimos poner gran parte de nuestra energía en la realización de un ciclo de webinars, en el que pudieran mostrar su trabajo conferencistas de todo el mundo".

El referente de la compañía resaltó el compromiso del especialista con la causa, ya que desde el mismo hospital "ayudaba a elegir invitados y corregir traducciones".

EL VIRUS EN CARNE PROPIA: "FUE UNA BATALLA DESDE LO FÍSICO Y ESPIRITUAL"

Matías y su hermano Leandro, quien suele acompañarlo seguido en cada itinerario, partieron hacia Rusia el pasado 2 de marzo con la idea de brindar una conferencia de prensa para 300 personas en Moscú, y en otras partes del viejo continente.

"En la capital fueron dos días y luego nos fuimos a Madrid (España), que es el lugar donde yo creo que nos contagiamos porque en Rusia casi ni había casos", consideró.

Y agregó: "En Madrid tuvimos mucho cuidado. Casi ni salíamos del hotel. Sólo para comer y volvíamos. A pesar de que nos quedamos mucho tiempo adentro, aún así nos contagiamos. Pudo haber sido el picaporte de una puerta o el boton de un ascensor".

Los primeros indicios de la posible presencia del Covid-19 se manifestaron con "una crisis asmática", dado que el profesional tiene antecedentes de este tipo, y "una tos constante". En aquel momento y por el nerviosismo propio de cumplir con cada presentación, creyó que estos síntomas podrían deberse a un cierto grado de estrés.

"El 15 a la madrugada volvimos, y en el regreso ya nos empezamos a sentir mal. En Ezeiza nos tomaron la temperatura, no teníamos fiebre, y ya en Aeroparque cuando volvíamos para hacer la cuarentena en la casa de mi hermano, ahí nos tomaron de nuevo la temperatura y nos dio elevada. Entonces activaron el protocolo y nos internaron", describió.

Matías calificó como una "experiencia terrible" su primera semana de internación en el Hospital Muñiz de Buenos Aires. Con controles permanentes de un estado febril "que no bajaba" y con una incertidumbre del paciente, sumada a la de los propios profesionales médicos, de tener que luchar contra un enemigo desconocido.

"Fue una batalla desde lo físico y lo espiritual. Vimos a mucha gente que estaba muy mal", recordó, a la vez que contó que Leandro "estuvo un poco mejor porque no es asmático".

Con una radiografía cruda y real a manera de diagnóstico, Anghileri afirmó que el sistema inmunológico de cada persona por el momento "es el que decide si morís o vivís, más allá de que los médicos o enfermeros te asistan".

"El problema de este virus es cuando está despersonalizado y dicen 'Bueno se murieron dos en Capital, tres en el norte, dos en el sur, pero de mi entorno no le pasó nada a nadie', y ahí es cuando bajás la guardia", reflexionó.

Consultado del instante en el que pudo volver a abrazar a sus hijos tras diagnosticarse que era libre de coronavirus, el especialista lo rotuló como "uno de los días más felices" de su vida.

"Nunca en mi vida estuve tan lejos de ellos y por tanto tiempo. La idea de ese abrazo me permitió ser positivo y optimista. Cuando los abracé y ellos se largaron a llorar me desmoroné por completo", manifestó con tono entrecortado.

Y añadió: "El primer test que me hicieron después de haber hecho la cuarentena en lo de mi hermano, me dio positivo. Y yo necesitaba dos pruebas negativas para poder volver. Cuando me iban a hacer el primero porque ya me sentía mejor, pensé que a las 48 horas me hacía el segundo y volvía. Me dio negativo y yo tuve que esperar siete días para volver a realizarlo".

Por último, Matías pidió conciencia ciudadana para respetar el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio "porque la ola todavía no llegó lamentablemente".

 

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