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Portada  |  30 mayo 2021

Historias OVNI de Bahía Blanca y la zona

Bahía Blanca no esta exenta de los misterios del espacio exterior y sus posibles seres. Por eso, recopilamos los relatos mas relevantes que ocurrieron en nuestra ciudad.

Ante la expectativa que genera la presentación de un informe sobre ovnis en el Congreso de los Estados Unidos, que se llevaría a cabo en un mes, Telefe Bahía Blanca recopiló las historias sobresalientes de avistajes, abducciones y relatos de nuestra ciudad y la zona. 

Sin dudas amerita leer este artículo con la banda sonora de "Los Expedientes Secretos X" de fondo. Los misterios insondables del infinito universo, nos hacen pensar mas de una vez que nos estamos solos. Miles y miles de estrellas a través de millones y millones de años luz hacen creer que allá afuera, hay algo mas.

Quizás el caso Roswell, en los Estados Unidos y la mítica Área 51, son los hechos sobresalientes en el marco mundial. Sin embargo, nuestro país y específicamente nuestra ciudad, se han cargado de historias de objetos que aparecieron en el cielo de manera misteriosa.

DIONISIO LLANCA

Seguramente suene por igual, para aquel que está empapado en el tema así como el que no, el nombre de Dionisio Llanca. Uno de los casos locales que resonó en toda la Argentina.

https://www.youtube.com/watch?v=zmHc7zZa_b4

Todo comenzó la noche del 28 de octubre de 1973. Dionisio Llanca se encontraba mirando la televisión en la casa de su tío y las 00.30 horas apagó el televisor, se abrigó y se dirigió a un camión Dodge estacionado a unas ocho cuadras, dado que debía iniciar un largo viaje hacia Río Gallegos.

Ya en la Ruta 3, faltando 30 kilómetros para llegar a Médanos, el hombre se dio cuenta de que su rueda trasera estaba perdiendo aire. Por tal motivo, frenó el vehículo y se dispuso a cambiar el neumático. Eran aproximadamente, la 1.30 de la madrugada.

De repente, vio a su izquierda, en dirección a nuestra ciudad, una luz amarillenta a una distancia de unos 2 mil metros. Pensando que se trataba de un automóvil, continuó su tarea, sin prestar más atención al resplandor.

De pronto, la misma luz se colocó detrás de Llanca, por encima de las copas de los árboles apostados en la banquina de la ruta, iluminando todo a su alrededor. El hombre se quedó paralizado. En un momento sintió que lo tomaron por la parte de atrás de la camisa y lo hicieron girar.

Al voltear, Llanca se encontró con tres seres de, aproximadamente, 1,85 metros de estatura, vestidos de uniforme gris muy ajustado al cuerpo, larga cabellera rubia hasta los hombros, guantes y botas naranjas.

Dionisio aseguró que uno de los seres le hizo una especie de punción en la mano derecha, con un artefacto similar a una afeitadora. A partir de ese momento, el camionero perdió el conocimiento, quedando amnésico hasta el martes 30 de octubre del ´73 a las 22 horas, cuando despertó en el Hospital Municipal, donde había sido internado.

El hombre ratificó todo el tiempo que los extraterrestres lo abdujeron para su investigación. Hasta el día de hoy, el misterio continúa.

OVNI EN PUERTO BELGRANO

Otro caso que conmocionó a Bahía Blanca, pero sobre todo a Punta Alta, fue lo ocurrido en la Base Naval Puerto Belgrano en setiembre de 1978.

Una noche, los soldados de guardia recibieron por handy el mensaje de que la base estaba siendo atacada, el mismo provenía del puesto 215. En ese momento, el grupo GAO (Grupo a la orden) se movilizó con seis soldados, el oficial, y el suboficial de guardia en una camioneta, hacia el lugar del ataque.

https://www.youtube.com/watch?v=OkaBzWkYWS0

Al llegar al lugar del hecho, constataron que los soldados disparaban y gritaban, “allá esta, allá esta”.

Según testigos de lo ocurrido, el objeto era como una gran “calesita”, como un gran carrusel, con una luz muy intensa, azul celeste muy fuerte, que no encandilaba. Luego de recibir varios disparos, el objeto se elevó en línea recta y desapareció.

Lo curioso fue que al objeto se le disparó con fusiles automáticos ligeros (FAL), que tienen un alcance efectivo de 800 metros y un cargador de 20 tiros y se uso mucho mas de un cargador. El cálculo de uno de los testigos es que, el objeto se hallaba a una distancia de 150 metros aproximadamente, por lo que tendría que haber recibido impactos, cosa que no ocurrió.

El caso fue investigado por oficiales de alto rango que llegaron al lugar, y se prohibió hablar del tema a los soldados.

AVISTAJE EN ESPORA

Mas adelante en el tiempo, en los primeros días del mes de diciembre de 1979, ocurrió este caso en que un presunto ovni revoloteo la Base Aeronaval Comandante Espora durante nada menos que 20 minutos, observado por el personal de la Marina de Guerra.

Seis personas que fueron testigos del hecho y que siguieron las evoluciones del aparato con poderosos binoculares desde la torre de control del aeropuerto, comentaron que el objeto presentaba forma esférica, con ciertas irregularidades en sus contornos.

El disco estuvo detenido por un lapso de tiempo, como suspendido en el aire y luego, repentinamente tomo rumbo hacia el mar, sin dejar estela ni señal, a una velocidad muy superior a la desarrollada por los aviones a reacción, según manifestaron los militares.

El informe de la Marina de Guerra registró que, la visibilidad era muy buena y no se conocía la presencia de globos, aviones o satélites de comunicaciones.

OVNI EN EL CENTRO DE BAHÍA BLANCA

Un poco mas atrás en el tiempo, en mayo de 1962, un Ovni fue avistado sobrevolando la ciudad de Bahía Blanca, alrededor de las 19,30 horas. .

Emilio Suarez, dueño de una farmacia en calle Chiclana 450 y un hombre de apellido Guerrero, propietario de un hotel en la misma arteria, observaron ese extraño fenómeno durante mas de 20 minutos. Según sus expresiones, “era una luz blanca del tamaño dos o tres veces la de un farol a gas de mercurio, como las que se usan en nuestras calles. El diámetro del objeto creció, por lo que daba la sensación que estaba bajando o acercándose. En un determinado momento se detuvo y cambió de dirección tomando rumbo al Sur. Por fin fue descendiendo hasta perderse entre los edificios”.

Varios testigos corroboraron estas declaraciones, entre ellos las empleadas de la farmacia y los vecinos del lugar.

También, el Comandante de la Base Naval Puerto Belgrano, Contraalmirante Eladio Vazquez declaro que, estando en compañía del Capitán de Navío Aldo Molinari, segundo comandante del área naval, observó esa noche y muy claramente un extraño objeto luminoso que se desplazaba por sobre la ciudad de Bahía Blanca.

El referido oficial se encontraba en esos momentos esperando en la Base Aeronaval Comandante Espora a una comisión militar norteamericana que debía arribar a este aeropuerto. Hubo muchos llamados al diario local “La Nueva Provincia” informando el acontecimiento.

Miguel Thome en ese entonces joven periodista de 23 años de edad, que trabajaba como fotógrafo del diario mencionado, alcanzó a tomar un par de fotos del objeto en cuestión, que salieron publicadas en primera plana de la edición del día siguiente a la observación.

ABDUCCIÓN EN INGENIERO WHITE

En otro caso relevante, ocurrió la noche del sábado 4 de enero de 1975. Carlos Alberto Díaz había estado trabajando de mesero en una fiesta de casamiento celebrada en la Sociedad de Fomento del Barrio Napostá, ubicada en la calle 19 de Mayo al 700.

Cuando finalizó su tarea, avanzada la madrugada del domingo 5, se retiro a las 3.05 horas. El día se encontraba nublado, cuando emprendió a pie las siete cuadras que lo distaban de la parada del colectivo de la linea 500, que lo conduciría a su domicilio en Ingeniero White.

Así es como Carlos Diaz camino unas siete cuadras, hasta Plaza Rivadavia y espero en la esquina de Estomba y Avenida Colon el mencionado transporte.

Tras el viaje, descendió en la parada frente al galpón de maquinas del Ferrocarril Roca, de la localidad portuaria, a unos 300 metros de su domicilio. Eran las 3.30 de la madrugada. Atravesó las instalaciones, donde están esparcidas locomotoras, vagones y rieles, hasta llegar a la calle Daniel de Solier, recorriendo unos cincuenta metros por un sendero lateral.

En momentos en que se hallaba a una cuadra de su casa, ubicada en el Boulevard Juan B. Justo al 3100, se produjeron inesperadamente los hechos.

El cielo reiteraba amenaza de lluvia. Faltaba poco para las 3.50, cuando de pronto, a su derecha, Díaz observó una fuerte luminosidad acompañada de un estruendo que, en primera instancia confundió con un rayo. Seguidamente, comprobó que sus miembros no le respondían, estaba como paralizado. Un instante después, sintió como si una corriente de aire lo absorbía hacia arriba, hasta izarlo un par de metros y perdió el sentido.

Cuando recobró la conciencia, se encontraba acurrucado en posición fetal en el piso, en un estado que describió como de ingravidez, dentro de un ovoide de unos 3 metros de altura por 2,70 de ancho.

En el globo no había ningún tipo de vanos, aberturas, ni instrumental alguno. Una luminosidad uniforme emanaba de su superficie, presentando el aspecto de un plástico o acrílico resistente, de color anteado (parecido a la piel del ciervo). Solo se veía un pequeño orificio de unos 3 cm de diámetro en la parte inferior del objeto, por donde penetraba una corriente de aire, que era lo que, según dice, lo mantenía con vida. Sin saber como pudo haber penetrado en su interior, en varias oportunidades Díaz hizo el esfuerzo de incorporarse procurando una salida, pero los intentos resultaron infructuosos.

Permaneció en esa posición alrededor de 15 minutos, hasta que a sus espaldas aparecieron tres figuras que no supo de donde surgieron. Tenían una apariencia humanoide, pero de estatura normal (1,70 a 1,80 m) y se desplazaban lentamente hacia él. No poseían articulaciones en las extremidades, aunque no parecían estar sujetos a un mecanismo. Carecían de manos y sus brazos terminaban en una especie de muñones. El rostro era liso, sin boca, sin nariz, sin ojos, sin orejas. La piel, desprovista de pelos, era de color verde oliva, lisa, pero fofa como la espuma de go­ma. Se hallaban desprovistos de indumentarias.

En tanto, todo transcurría en silencio, Díaz, preso del miedo, no podía gritar y las figuras no hablaban ni se comunicaban entre si. La mas cercana, le tomo de la cabeza con sus muñones y las otras le siguieron para sujetarlo del vientre y del pecho. Recién en ese momento, el hombre afirma haber tomado coraje y emprendió una desesperada defensa para separarse de los fantasmagóricos seres, aplicando su codo en el estomago del primero, a lo que siguió un forcejeo con sus manos, pudiendo notar que tenían menor resistencia que él.

En esas maniobras, lograron desprenderle la camisa y la camiseta, a la vez que le arrancaban algunos pelos de donde lo sujetaban, los que quedaron adheridos a sus ropas. Según el protagonista, las figuras trataban de arrojarlo fuera de la esfera, al parecer, a través de las paredes.

Ante la tenaz oposición, comenzó a sentir que le habían cortado el aire y se le nublaba la vista, hasta desvanecerse nuevamente. Fue lo ultimo que recuerda en el interior de la esfera.

APARICIÓN DE UNA EXTRAÑA LUZ EN LA VIEJA EG3

Vale destacar la historia de quien acercó todo el material plasmado en el artículo. Alberto Picchi e Iuale, un bahiense, aficionado a la ufología.

Alberto comenzó a acercarse a los relatos Ovni, luego de una experiencia de esa índole.

Todo ocurrió frente a la antigua planta de EG3, donde Alberto trabajaba controlando una piletas del lugar. En esa oportunidad, se le había sido asignado el turno de la noche.

Vale mencionar que el clima estaba inestable, presentado una intensa lluvia y el lugar no estaba iluminado.

En una de las recorridas,  estando a doscientos metros de la garita donde se resguardaban con su compañero, Alberto levanta la cabeza y ve una luz blanca que se le venía encima. "En ese instante no sabía si era un rayo, pero iluminó todo el lugar. Me asuste y me quedé arrodillado".

El protagonista contó, "no hubo ningún ruido, ni estallido, ni nada y de pronto, desapareció".

"Deje todo tirado y salí corriendo para el puesto", contó Alebrto, que a la vez relató que al momento en que regresaba a la garita, vio la luz de la linterna de su compañero venir hacia él. "Lo viste, lo viste, lo viste", le preguntaba asustado su compañero.

Nunca supieron realmente que fue lo que apareció, sin embargo, Alberto continuó indagando y se "metió de lleno" en el tema. 

OVNI EN EL CERRO CEFERINO

Un turista proveniente de El Divisiorio, localidad del partido de Pringles, decidió en abril  de este año, retratar con su teléfono celular la inmensidad del paisaje de Sierra de la Ventana desde la cima del Cerro Ceferino, sin imaginar lo que iría a encontrar después.

Ya en Bahía Blanca, donde reside en la actualidad, mientras revisaba en su computadora personal las imágenes de su visita a la comarca serrana, notó algo extraño en el cielo, como si fuera un objeto volador no identificado (OVNI).

José Luis Castillo aseguró que el hallazgo en su captura no es fruto de algún elemento que se posó sobre el lente del dispositivo, y pidió en ese momento que sea analizada por algún especialista en Ufología.

"La foto la saqué desde el Cerro Ceferino y el objeto estaba bastante alto. No hubo ningún ruido como para que uno suponga un avión o helicóptero. Yo tampoco me di cuenta en ese momento sino cuando yo llegué acá a Bahía", dijo.

AVISTAJE EN SIERRA DE LA VENTANA

Una turista se sacó una selfie en Sierra de la Ventana y al revisar su foto, notó que su cámara había captado la presencia de un objeto extraño, oscuro y en forma de una especie de plato invertido que circulaba por el cielo de la Comarca.

El hecho, según marca FM Reflejos, ocurrió durante la mañana del 19 de febrero del 2020 mientras Allison paseaba por la vías del ferrocarril y, con el cerro Ceferino de fondo, decidió autorretratarse.

EXTRAÑO DESTELLO EN CORONEL PRINGLES

El pasado 23 de diciembre se produjo un extraño fenómeno, en el que quienes lo presenciaron lo definen como el avistaje de un objeto volador no identificado, algo que se pudo ver en el cielo con una potente luz, que deslumbró a vecinos de Coronel Pringles en esta ocasión.

El fenómeno no solo se pudo apreciar en cercanías a la localidad vecina (Estación Peralta e Indio Rico), sino que también se replicó en General Roca y Neuquén, todos a la misma hora.

Walter, vecino de Pringles, trabaja en Peralta, y el lunes por la noche se acercó hasta un campo vecino (San Pedro) de visita. Luego de la cena, recorrió el campo junto al dueño de casa y se encontraron con este fenómeno inexplicable, pero “único y emocionante” para ver.

“Fuimos a visitar a un amigo en la estancia San Pedro, de paso salimos a dar una vuelta, a recorrer”, contó el pringlense.

En un momento dado, el amigo de Walter dijo: “allá entro un coche”, al observar una luz.

Le digo no, eso no es un vehículo, es una luz muy fuerte, media rara. A medida que nos arrimábamos, se nos acercaba y la vimos ahí arriba. Se veía como cuando viene un vehículo de frente y hay neblina, veíamos la bola que alumbraba hacia abajo”.

Ahí se dieron cuenta que estaban ante algo difícil de explicar, un objeto volador no identificado, un ovni. Inmediatamente sacaron sus celulares e hicieron fotos, pero al verlas en la galería, las imágenes salieron todas completamente oscuras.

Igualmente el fenómeno pudo ser retratado en otros lugares, como general Roca y Rio Negro.

Dijimos: es un plato volador. Le sacamos fotos pero no salió nada –lamentó-. Lo tuvimos ahí cerquita, estaba sobre la sierra, bajito, después empezó a levantar, como que flotaba en el aire, después hizo una explosión, quedó como una nube de humo, neblina, desapareció y no se vio mas”.

Los pringlenses pudieron observar el fenómeno en una madrugada de martes totalmente despejada.

“Nos llamo la atención, no lo podíamos creer. Mi compañero se quedo emocionado. Era algo anormal”, relató.

El hecho sucedió en San Pedro, cerca de Estación Peralta. Sin embargo, a unos 70 kilómetros en línea recta, en Indio Rico, el mismo fenómeno se vio por personal de Patrulla Rural.

Y lo inexplicable es que fue casi a la misma hora y tampoco funcionaron bien las cámaras de los celulares. El hecho sucedió a la misma hora en que se presenció el fenómeno en Neuquén y General Roca.

Parecía un helicóptero alumbrando para abajo con un reflector muy potente, pero la luz no llegaba a la tierra. Es difícil explicarlo pero fue algo muy lindo verlo. Es la primera vez que me toca ver algo así, me emocioné”, finalizó Walter Colo.

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