*

Informes especiales

Portada  |  26 agosto 2020

La tormenta de Santa Rosa, ¿verdad o mito?

La tradición oral sostiene que el 30 de agosto de cada año se produce un fenómeno meteorológico, con precipitaciones intensas, pero ¿cuánto hay de verdad en esa afirmación? El licenciado en Ciencias de la atmósfera Carlos Sotelo repasa datos históricos y explica cuál es el comportamiento del clima en esta parte del invierno.

La tormenta de Santa Rosa es una creencia popular que afirma que el 30 de agosto de cada año, día de la santa patrona de la ciudad de Lima, cae una de lluvia intensa, aunque desde la Meteorología se pone en duda la regularidad del fenómeno. 

La leyenda nación en Perú, de donde era oriunda la mujer luego canonizada, en el siglo XVII, y se extendió por parte de América. 

Carlos Sotelo, licenciado en Ciencias de la Atmósfera, indicó: si hacemos un análisis histórico, desde el año 1959 a la fecha, podemos notar que exactamente el 30 de agosto, que es el día de Santa Rosa, las precipitaciones se produjeron en el 20,4% de los casos; es decir, muy poco”. 

Haciendo una diferenciación entre precipitaciones leves repartidas a lo largo de todo un día y una lluvia fuerte registrada en pocos minutos, Sotelo reduce aún más la exactitud del fenómeno. 

“Si ponemos como un límite los 10 milímetros para definir una ‘tormenta, la proporción de días en los que realmente sucedió una tormenta el día de Santa Rosa decae al 3,5% de los casos (en el período medido), señala.  

La explicación vale para el sudoeste bonaerense, pero en otros lugares, la coincidencia es mayor, explica Sotelo. 

Sin embargo, se puede comprobar que el clima se predispone en esta época del año a que se den fenómenos de este tipo.  

“Los sistemas meteorológicos se van desplazando en el invierno del Hemisferio Sur, hacia el Norte, y retroceden hacia posiciones más al Sur en el verano”, siguiendo el movimiento aparente del sol sobre el horizonte, según detalla el licenciado. 

En el cambio entre agosto y septiembre, esos sistemas comienzan a tener actividad sobre esta región del planeta. 

“Se sienten los efectos del transporte de humedad, del cambio en el patrón del viento (…) Nosotros lo evidenciamos, en agosto, como el viento intenso (…) y después, hacia finales de agosto y comienzos de septiembre con el inicio de los meses que más llueve”, puntualiza Sotelo. 

Es decir, a fines de agosto los sistemas meteorológicos en esta región están en una época de transición y eso trae más probabilidades de lluvia, pero en cuanto a la exactitud de la fecha del día de Santa Rosa, los registros históricos no respaldan la exactitud de la tormenta. 

La leyenda de la tormenta de Santa Rosa comenzó a gestarse en 1615, en Lima, Perú, cuando una flota de corsarios neerlandeses se disponía a atacar la rica ciudad en busca de los tesoros de “El Dorado”, la mítica ciudad de oro que habían estado buscando los conquistadores españoles desde su arribo al subcontinente, el siglo anterior. 

Ante el inminente ataque, la religiosa dominica Rosa Isabel Flores de Oliva se encerró en la iglesia Nuestra Señora del Rosario para proteger la imagen de Jesús crucificado, y para orar con la intención de salvar a la metrópolis. 

Según el registro histórico, una tormenta que se desató el 30 de agosto, impidió la invasión de Lima, obligó a los corsarios a alejarse, y ese mismo día murió el capitán de la flota invasora, con lo que se frustró el ataque en su totalidad. 

Todo fue atribuido a la joven religiosa, quien en 1670 se convirtió en la primera mujer americana en ser declarada santa.  

En esos hechos históricos nació la tradición de esperar una tormenta para el día de Santa Rosa de Lima. 

Comentarios