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Portada  |  29 junio 2020

El buque regasificador podría abandonar la ciudad

En virtud de la abultada deuda que YPF mantiene con la empresa belga Exmar, propietaria de la barcaza que está emplazada en el puerto de Bahía Blanca.

La crisis económica que profundizó el coronavirus afectó las finanzas de YPF que tuvo que reducir salarios de hasta 15% a parte de su personal y reestructurar la deuda con los proveedores. Según informó La Nación, entre esos problemas financieros también se incluye el contrato que la firma nacional tiene con la compañía belga Exmar, propietaria de la barcaza Tango FLNG que está emplazada en el puerto de nuestra ciudad y que utiliza YPF para exportar gas licuado (GNL).

La empresa foránea anunció días atrás que recibió un escrito donde la conducción de la petrolera alegó "fuerza mayor" para hacer frente al pago contractual y la deuda, representantiva de más de un tercio de los ingresos de Exmar, que ronda los US$20 millones.

En este marco, los directivos de la compañía belga precisaron que YPF no les abona desde la segunda mitad de marzo, en concepto del contrato de operación de la barcaza licuefactora ubicada en el puerto local.

"YPF afirma que los efectos de la pandemia de coronavirus (Covid-19) en todo el mundo y en la Argentina han obstaculizado la capacidad de YPF de cumplir con sus obligaciones en virtud de los acuerdos, que incluyen, entre otros, su capacidad de pagar las facturas adeudadas por los servicios prestados durante el período que comienza en la segunda mitad de marzo de 2020", detalló el comunicado de la compañía belga.

Exmar señaló que la notificación "es ilegal", y "se ha reservado sus derechos y está considerando su mejor opción para defender sus intereses".

Desde YPF aclararon que las "graves consecuencias en la economía mundial en general, su impacto negativo en la industria del petróleo y gas en particular, a los que el sector del GNL no ha sido una excepción, obligaron a YPF a adoptar medidas tendientes a mitigar los severos efectos que tales circunstancias le ocasionan en sus finanzas, actuando en todo momento de conformidad con las previsiones legales".

Cabe recordar que YPF firmó dos contratos con Exmar, en octubre de 2018, para tener a disposición la barcaza, que le permite pasar el gas a estado líquido. El proyecto, que fue iniciativa de la gestión de Miguel Gutiérrez y Daniel González, expresidente y exCEO, respectivamente, tenía dos objetivos: buscarle una demanda al exceso de gas que se produce en el verano, cuando el consumo interno se derrumba, y comenzar a explorar nuevos mercados, proyectando que la producción en Vaca Muerta tenía potencial de crecimiento exponencial.

Lo cierto es que el congelamiento de pagos a Exmar, por el agravamiento del escenario financiero con la pandemia, y la deuda contraída con la empresa dueña del buque regasificador, podrían derivar en el posible alejamiento de la barcaza y un eventual regreso a las importaciones de gas en el próximo invierno.

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