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Portada  |  26 junio 2020

El impacto del inicio del Coronavirus en la economía de Bahía Blanca

Según un estudio del CREEBBA la actividad en el distrito cayó un 12% en los primeros 40 días de confinamiento. El cese del movimiento comercial e industrial afectó el pago de salarios, alquileres, y al consumo en general. En el empleo, el impacto fue desigual entre las actividades restringidas y las exceptuadas.

La economía de Bahía Blanca cayó un 12% durante el mes de marzo como consecuencia de la paralización de actividades que acarrearon las medidas de confinamiento y cierre dispuestas ante la crisis del Coronavirus.

El dato sale de estimaciones realizadas por el Centro Regional de Estudios Económicos Bahía Blanca-Argentina (CREEBBA) en un estdudio difundido el jueves 25.

Por razones metodológicas, el estudio sólo abarca los meses de marzo y abril, aunque el número de la caída en el producto bahiense, corresponde únicamente a marzo.

De acuerdo al estudio, los sectores que más sufrieron el impacto fueron la Construcción, con una caída del 25%; el sector industrial, sin considerar las empresas del Polo Petroquímico, con un 20%; y el Comercio, que bajó un 17%.

La actividad mercantil, las industrias y las empresas de servicios bahienses en su conjunto, ya venían sintiendo “fuertes signos recesivos”, según el CREEBBA, que el cese de actividades por razones sanitarias, agravó.

Y esa caída también afectó al resto de la comunidad al afectar el pago de salarios, alquileres y la cadena de pagos en general.

“En promedio, la mitad de las empresas pudo hacer frente al pago normal de alquileres, y la otra mitad, tuvo ciertas dificultades”, indica el informe.

En cuanto al pago de sueldos, sólo un pequeño grupo tuvo dificultades en el período analizado. La implementación del Programa nacional de Ayuda al Trabajo y la Producción colaboró a paliar esas dificultades.

Aún así, los asalariados también sintieron el impacto de la emergencia en sus bolsillos: según el CREEBBA, los sueldos en el mes de abril se contrajeron en un 5%, lo que implicó que el poder adquisitivo de los bahienes en relación de dependencia, cayera un 6,1% en abril respecto a marzo.

Al mismo tiempo, las negociaciones paritarias que estaban previstas para el período en estudio, fueron postergadas.

El confinamiento se reflejó también en el consumo de energía eléctrica, que cayó para industrias y comercios, y creció en los domicilios. El consumo de combustible, en cambio, registró una fuerte disminución tanto para naftas y gasoil (-44% en conjunto), y GNC (-65%).

El empleo resultó afectado de distintas maneras al distinguirse, junto con la declaración del confinamiento obligatorio, entre actividades esenciales y no esenciales.

El estudio determinó que el 54% de las personas con trabajos no esenciales debieron interrumpir sus actividades normales.

Entre los sectores más afectados están la construcción, las actividades profesionales e inmobiliarias, de alojamiento y de entretenimiento.

Para determinar los alcances sobre el índice de desempleo, deberán esperarse los datos de la Encuesta Permanente de Hogares que realizará el INDEC para el primer trimestre de 2020.

Otras actividades con caídas significativas durante el inicio de la cuarentena son la venta de automotores (72% menos de patentamiento s de autos), la construcción (64% menos pedidos de permisos de construcción), y el sector inmobiliario (82% menos en compras y ventas de inmuebles).

El análisis del CREEBBA concluye que en el período estudiado recién se vieron los primeros efectos de la pandemia en la economía bahiense, y que las consecuencias totales aún no pueden medirse.

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