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Portada  |  22 mayo 2020

Frente a la pandemia, un supermercado céntrico extrema las medidas de precaución

Se trata del "Mercadito La Ilusión", en cuyas instalaciones se llevan a cabo controles preventivos a los clientes, para proteger su salud y la de los empleados del comercio

En medio de la pandemia del coronavirus y del peligro latente de una posible circulación local del virus, un supermercado céntrico extrema las medidas sanitarias de precaución para cuidar a los clientes y sus propios empleados.

Se trata del comercio denominado "La Ilusión", ubicado O'Higgins 624, lugar que fue inspeccionado en las últimas horas por personal de epidemiología del Municipio y que recibió buenas críticas por los protocolos de higiene y profilaxis utilizados.

"Nosotros desde que comenzó el tema de la pandemia estamos trabajando en nuestro ingreso con un termómetro digital infrarrojo con el cual, a cada cliente que ingresa, tomamos la precaución de controlarle la temperatura. A su vez también higienizamos con alcohol el carrito y las manos", explicó Abel, uno de los encargados.

La política de contingencia adoptada por el establecimiento, desde hace más de 60 días, marca que aquella persona que arroje 37 grados en el control previo no ingresará a su interior.

"La prevención pasa por la gente que trabajamos internamente, como así también con aquellos que vienen a comprar. Es un tema entre todos y a conciencia", argumentó.

Cada empleado del comercio tiene colocada una doble protección, conformada por un barbijo y una máscara protectora.

El Departamento de Epidemiología de la Municipalidad acudió al negocio para llevar a cabo una vigilancia epidemiológica, en el rastreo de posibles contactos estrechos en el que hubieran incurrido los trabajadores del parque eólico de Buratovich. Muchos de los cuales están alojados en un appart ubicado a menos de una cuadra.

Sin embargo, al realizar el procedimiento, los infectólogos se llevaron una grata sorpresa de los mecanismos preventivos que se desarrollaban en el local comercial.

"Ellos estaban muy conformes con respecto al control. Porque a cada uno de nosotros nos tomaron control de temperatura en cuello, frente y demás. Les llamó la atención desde el momento que entraron, como les tomaron la temperatura también. El uso de alcohol", describió el encargado.

Y concluyó: "Hay gente que les resulta bastante llamativo porque por lo que se ve, eso en muchos lados no es frecuente el termómetro digital infrarrojo. El alcohol sí es más común. Se van agradecidos porque se dan cuenta que en el lugar que vienen a comprar es higiénico, y se toman todos los recaudos posibles".

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