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Portada  |  27 mayo 2020

Los efectos de la pandemia en Bahía: el salario de abril cayó un 5%, según el CREEBBA

Mientras que el costo de vida, en el útimo mes, aumentó un 1,2%. En lo que va del año el poder adquisitivo se ubicó en 4,9% y la tasa de inflación en idéntico periodo se incrementó en casi tres puntos más.

El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca informó hoy que en el mes de abril, el Índice de Salarios (ISAL) registró una caída del 5% en relación al mes anterior, mientras que el costo de vida medido por el IPC-CREEBBA creció 1,2%.

Por su parte, la variación acumulada en lo que va del año en el ISAL se ubicó en 4,9%, en tanto que la tasa de inflación en el mismo periodo ascendió a 7,8%.

Según el organismo estadístico, la irrupción de la pandemia del coronavirus ocasionó la paralización completa de actividades en varios sectores productivos. Otros han podido desarrollar parcialmente sus tareas, mientras que una porción más reducida pudo continuar con el ritmo normal de trabajo.

"Debido a este contexto excepcional, las empresas y los gremios de los sectores más perjudicados han acordado reducir temporalmente los salarios de los trabajadores suspendidos con el objetivo de poder garantizar las fuentes laborales. Por otro lado, las paritarias que muchos gremios tenían previstas para el segundo bimestre del año fueron suspendidas o pospuestas", argumentan desde el CREEBBA.

El estudio sostiene que durante el mes de abril, 12 de los 19 convenios colectivos relevados no mostraron variaciones, "sólo cuatro exhibieron incrementos y los tres restantes experimentaron reducciones".

En este marco, el equipo de profesionales señala una caída de los haberes en Bahía Blanca. El último mes, el salario real se contrajo un 6,1% con relación al mes anterior en tanto que el retroceso alcanza el 11,5% respecto al mismo mes del año pasado.

"Luego de la aceleración inflacionaria observada en los últimos meses de 2019 que profundizó el deterioro del salario real, hubo un leve repunte del poder adquisitivo en el primer bimestre de 2020 (1,9%) explicado por una importante desaceleración de la tasa de inflación y la entrada en vigencia de actualizaciones salariales", justifica el informe.

Por último, desde el CREEBBA concluyen que la implementación del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) generó un retroceso en los salarios nominales, como producto de "suspensiones acordadas y la no reapertura de negociaciones paritarias".

Estos dos elementos se conjugaron con una tasa de inflación baja, "pero que continuó siendo positiva", para argumentar el desplome del salario real.

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